jueves, 3 de octubre de 2013

el trabajo se queda en el trabajo... seguro???

Esa sensación tengo ahora... esa sensación de lo pequeños que somos, de lo vulnerable que es nuestra vida, del destino que escribe como va a ser la vida, de la vida misma...

Hoy me he despedido de una mamá sabiendo que la próxima vez que la vea ya tendrá en sus brazos a su pequeño... tener que asumir que la vida se va a escribir en su vida, que hay que asumir que todo transcurrirá tal y como debe de ser, ni de una manera ni de otra, sino tal y como será...

Nuestro papel de acompañar a la vida muchas veces es tan confusa, que es grandiosa, siempre decimos que las madres tienen poder... poder... dónde está ese poder pienso hoy... desde luego en cómo vivimos lo que ocurre a nuestro alrededor, porque en el camino que escogen para nacer, eso solo lo deciden los bebés. Injusticia, injusto llego a pensar que es muchas veces, porqué me pregunto otras... y solo queda confiar y aceptar que solo acompañamos...

'Debes dejar el trabajo en el trabajo'... cómo se hace eso? cómo hago para dormir tranquilamente esta noche pensando que son unos días decisivos, que lo que ocurra en este fin de semana va a quedar grabado en lo más profundo de esa familia... yo desde luego no he aprendido, y siento impotencia, no lo puedo evitar... siento algo grande muy muy grande y profundo

Acompañar es muchas veces tan tan complicado, aceptar, asumir y vivir desde la barrera... porque no te está pasando a ti pero lo sientes ahí dentro...

Pensar que la vida se va a abrir camino en pocos días, que va a ser un momento único y que se nos escapa el cómo...  Me llena, me conecta, me hace respetar el proceso más si cabe.

Un nuevo nacimiento se acerca, un nuevo mágico momento, ese primer abrazo.

Os deseo una inmensa felicidad familia hermosa. 
Un abrazo llenito de oxitocina 
(de la que se puede vivir sin epidural) 

Gemma

Gemma Méndez comadrona



lunes, 30 de septiembre de 2013

Recuperación postparto

Disfruta del ejercicio con tu bebé

Te apetece compartir un rato divertido con tu hijo mientras mueves el cuerpo, ayudando al regreso a esa nueva normalidad???

Fortaleciendo los músculos, reorganizando la pelvis de nuevo, los abdominales, estirando y trabajando la espalda para que cargar al bebé que cada vez está más y más grande no te de molestias.

Y además pudiendo disfrutar de realizarlo con tu hijo, estimulando a él también con ejercicios específicos para fomentar su desarrollo.





Recuperación postpartoGemma Méndez comadrona

sábado, 28 de septiembre de 2013

Preparación física en la piscina para el parto

MATRONATACIÓN. 
NATACIÓN PARA EMBARAZADAS

El cuerpo de la mujer está totalmente preparado para el parto, pero el estilo de vida que llevamos muchas veces hace que la pelvis no pueda ofrecer toda la potencialidad.

Prepararemos el cuerpo físicamente para el parto, cada musculo, tendón y ligamento que utilizarás el día del parto para poder disfrutar de ese momento, para que tu hijo obtenga toda tu ayuda para nacer.

El programa AIPAP consta de una serie de  sesiones ( de mejora de la capacidad aeróbica, de mejora de la fuerza, de mejora de la elasticidad de la pelvis y de coordinación respiratoria). 

Se puede comenzar el programa en cualquier momento del embarazo. Si lo inicias pronto lo podrías realizar dos veces, obteniendo unos resultados mucho mejores. 



Con estos ejercicios hay un 98,19% de posibilidades de tener un parto fisiológico!!!
podéis ver más información sobre el método AIPAP en su web oficial:  
http://www.aipappreparacionparto.com



Natación embarazadas. Matronatación. Preparación al parto.





lunes, 2 de septiembre de 2013

PREPARACIÓN AL PARTO EMOCIONAL

Preparación maternal EMOCIONAL
(Preparación al parto y mucho más)

De cara al día del parto es fundamental que entre la mamá, el papá y las matronas, exista cercanía, un vínculo especial que te ayude a que estés tranquila, relajada, dejando así funcionar a tu cuerpo tal y como está diseñado. 

Y aunque el parto lo planifiques en otro lugar también podemos reunirnos y ayudarte a preparar la bienvenida de tu hijo. El instinto lo tienes pero la sociedad en la que vivimos en muchas ocasiones lo esconde, nosotras te ayudaremos a que aflore, a que te escuches, a que te comuniques con tu hijo y a que tengas toda la información que necesites sobre el proceso de embarazo, parto y postparto. A que te dediques unas horas solo y exclusivamente para él.

Aprovecharíamos estas visitas para hacer una preparación maternal individual, ayudándote a identificar los cambios de tu cuerpo, cómo crece tu bebé dentro de ti, mostrándote lo que sucederá el día del parto, te ayudaremos a trabajar tus miedos, dándote herramientas para afrontarlos, y también te aclararemos dudas con la lactancia, el cuidado del bebé y la crianza. Podrás también consultar todas las preguntas que tengas sobre el seguimiento rutinario que estés llevando, tanto privado como público. Ayudándote así a que puedas comprender y decidir de una manera informada.

Lo que siempre se ha llamado preparación al parto, a nosotras nos gusta mucho más denominarlo preparación maternal, ya que creemos que el parto es un día fundamental tanto para nosotras como para nuestros hijos, pero en la maternidad hay mucho más, el parto lo tratamos ampliamente, dedicándole toda la importancia que se merece pero también haciendo mucho incapié en las experiencias que también viviremos en el embarazo y en el postparto.

Tras el parto también podemos organizar visitas para ayudarte con los cuidados de tu bebé, para guiarte hacia una lactancia feliz, para apoyarte en la crianza.

Te proponemos una preparación maternal individual y como única para ti que es, podemos modificarla, ampliar algún tema que te interese más, obviar alguno que no te apetezca o que no sientas la necesidad de tocar y podemos incluir otros que te gusten y en los que tengas dudas y curiosidad. Sencillamente es un ‘borrador’. Y como ves no especificamos cuántas sesiones, todo depende de tus necesidades.

Preparación al parto. Gemma Méndez comadrona. Mujeres Sabias, Nacimientos Acuarianos

jueves, 14 de marzo de 2013

La resaca de Biocultura... aunque ya ha pasado tanto tiempo que ya casi estoy pensando en la siguiente... ups!!

Una mezcla de sentimientos son los que van bailando dentro de mí... este fin de semana se celebró la Feria de Biocultura y como muchos ya sabéis allí estuvimos. Esta noche aunque cansadísima que estaba no he podido dormir... estoy llena, llena, plena...

Unos días antes comencé a sentirlo, por fin había llegado ese momento, no íbamos a dar a conocer, era nuestra puesta de largo!!! Tras muchos meses trabajando en este hermoso proyecto por fin íbamos a salir al mundo, ya que hasta ahora todo ha sido virtual.

Han sido unos días muy muy muy intensos, muchas horas que se nos han pasado volando. Hemos podido hablar con tantas y tantas mujeres. Hemos respirado la fuerza femenina, la hemos casi tocado!!!

Íbamos a la feria con mucha incertidumbre, pero hemos terminado felices de comprobar que no solo somos nosotras las que sentimos que el nacimiento respetado es la manera en la que los niños deben venir al mundo, hay tantas tantas tantas mujeres que lo buscan.

La revolución de las madres es lo que se avecina!!!

Una vez más muchiiiiiiiiiiiisimas gracias a todas y todos (ya que fueron muchos los papás empoderados que también estaban), la huella que cada pareja deja en nosotras es muy profunda. Cuando una madre se acerca a nosotras, nuestro corazón, nuestra alma sonríe, ya que nos hacen el mejor de los regalos, nos permiten presenciar y ser partícipes de un momento absolutamente único en sus vidas. Somos unas afortunadas de que personas desconocidas nos reciban con los brazos abiertos y nos den esa oportunidad.

Gracias gracias gracias, y es que aunque suene cansina siempre que vivo un nacimiento me vuelvo a casa con esa sensación... de sentirme en deuda porque lo que me han dado esas parejas es lo más grande que tienen, han dejado que estuviese el día más importante de sus vidas...

Siempre las llevaré en el corazón, porque aunque pase el tiempo y sus caras y sus nombres no los recuerde bien su fuerza, su alma quedará firmemente dentro de mí.

Un abrazo,

Gemma

Aquí estoy esperándote

En unos días volveré a vivir la magia de un nacimiento, un niño que ya existe y ya vive dentro de su mamá saldrá al mundo exterior y yo podré acompañarles...

Realmente es una sensación indescriptible la que siento, una mezcla de alegría, de ganas, de asombro, de sorpresa, de nerviosismo por si será hoy o dentro de dos semanas... con muchas ganas de que sea esta noche pero con ganas también de mantener este emocionante estado de espera un poco más.

Tengo que confesaros un pequeño secretito... cuando estoy así tengo que aguantarme las ganas, las ganas de pegarme a la mamá 24 horas, abrazando a ese bebé desde fuera y llenándome de su energía... suelo llamar, wasapear, emailizar con la mamá cada unos pocos días para no parecer la típica abuela pesada pero en casa estoy que me como las uñas!!!

El último mes de embarazo puede llegar a ser muy pesado, entre las molestias físicas típicas de esa fase, esa sensación de incertidumbre, los miedos, las ganas de verlo y de saber cómo será ese día... pero la magia de esas semanas a mí me enamora.

Creo que es un mes para grabar en la memoria, cada movimiento del bebé, cada sonrisa nuestra tras ello, cada caricia que damos a la barriga, cada vez que revisamos que todas sus cositas están preparadas, cada vez que salimos a la calle y nos sentimos bonitas, cada vez que nos acostamos pensando que quizá sea esa la noche... hay tantos y tantos momentos... que sin ninguna duda yo me atrevería a decir que es el mes más feliz de nuestras vidas.

Por eso pensar que en ese momento hay una mamá que está viviendo eso, me pone los pelos de punta y que me haya elegido para estar con ella hace que me sienta dichosa!!!

Esas mariposas que siento en el estómago, esas... es una parte que me fascina de mi trabajo. Ser comadrona de nacimientos en casa puede ser muy esclavo, sí, pero desde luego que sentir esta tremenda emoción lo compensa, verdaderamente lo compensa...

Samuel aquí estoy esperándote!!!


miércoles, 19 de diciembre de 2012

tal día como hoy hace...

Sí, ya llega esa época, esos días en los que cada pequeña situación me hace rememorar esos momentos tan maravillosos que pasamos, cuando mi vida se transformaba...

El parto y el nacimiento. La huella y la sombra
Esos días en que la felicidad era inmensa, en que no podía sentirme más plena, más más!!!

Como buena mamá sentía dudas, dudas por la incertidumbre, incertidumbre que también tiene su punto, no saber qué va a pasar, la emoción de la sorpresa. De imaginarme mil escenarios como queriendo imaginar cómo sería pero sabiendo que no sería de ninguna de esas maneras, porque eso esa es la magia del nacimiento, que siempre nos regala una situación inimaginable.

Y así fue... mis imaginaciones, mis planes, mis deseos entorno al parto no se cumplieron, aunque sí los del nacimiento, Carolina tuvo un nacimiento feliz pero yo tuve un parto, que aunque no lo cambio por nada, no cumplió mis expectativas...

Ahora que estoy cerca del segundo aniversario de ese día tan importante en mi vida me siento un poco más serena que el año pasado, pero aún así la sombra planea. La sensación de fracaso que envuelve todo ello me quema por dentro, porque aunque fue uno de los días más felices de mi vida, y aunque ella tuvo un nacimiento respetado, yo creo que feliz, no puedo evitar sentirme triste conmigo misma al recordarlo.

Ya han pasado dos años y esa sensación se va calmando, estoy en un punto en que ya no lucho contra ella, aunque doler duele, pero ya he llegado a la conclusión de que está ahí, de que he de aprender y no dejarme ahogar por ella. Pero asumiendo que no se va a ir.

Fracaso, porqué fracaso? pues fracaso por eso que siempre pensamos, siempre a posteriori, que pude hacer otra cosa, que me pude comportar de otra manera, que y que y que y que... esa sensación de quedarse a las puertas...

Hay muchos factores en un parto, factores que no podemos controlar, desde como se comporta el bebé, a lo que hacen los demás a nuestro alrededor... pero hay una parte que sí podemos, o que a posteriori creemos que es así (puesto que si fue como fue por alguna desconocida razón de peso sería), y es nuestra actitud, nuestras acciones y decisiones... y eso es lo que duele, lo que me hace sentirme pequeña cuando recuerdo lo que pasó aquel maravilloso día.

Mi segundo embarazo fue mágico, transformador, muy consciente e intenso y el nacimiento de Carolina me dejó un sentimiento de no haber cerrado aquel magnífico proceso. Lo vivido no lo cambio y recordarlo me hace sentir feliz pero esa espina está ahí clavada y aunque no dudo que habrá un día en que se desprenderá dejará un hueco... un hueco que cada vez duele menos pero que ahí está.

Y eso me dolía, cuando me decían que había sido distinto y eso ya valía... a mí sencillamente no, claro que fue distinto y claro que no lo cambio por nada pero que me siento mal pues sí.

Todo lo vivido no lo cambio, la diferencia del embarazo de mi primera hija al de la segunda es grande, pero siento que eso no lo compensa, sencillamente cierro los ojos y me recuerdo y sonrío, no puede ser de otra manera, pero ahí está...



"...en las heridas del alma,
como todas las heridas también quedará una cicatriz.
¿Para siempre?
Para siempre.
¿Entonces no se supera?
Se supera pero no se olvida.
Cuando el proceso es bueno las cicatrices ya no duelen
y con el tiempo semimetizan con el resto de la piel y casi no se notan,
pero están ahí.
¿Te duele?
No, ni siquiera cuando me toco. No me duele.
Pero si uno mira de cerca la cicatriz... está"

Jorge Bucay